Esto es un parte corto. Supongo que habrá actualización cuando se nos haya pasado la resaca. Ayer nos reunimos NiñoPol, Elen y quien les escribe en la casa del primero.

Tomamos desde temprano. Se nos dio por no cenar. Vaciamos siete cervezas de litro, tomamos cachaça y vodka tonic.
Cuando subíamos de recibir al heladero, dejé caer -borracho- las únicas llaves del departamento por el hueco del ascensor. Quedamos encerrados y borrachos.
Dormí, por primera vez en mi vida, con tres personas en una cama matrimonial, semidesnudos y cachondos. Hicimos algunas cosas inconfesables y confesamos cosas que hicimos alguna vez.
La blogósfera es un terreno de promiscuos.
Que haya podido embocar un manojo importante de llaves
en un mínimo hueco de ascensor me recordó
cuando tiré mi iPod Nano de un décimo piso por la misma ranura.
en un mínimo hueco de ascensor me recordó
cuando tiré mi iPod Nano de un décimo piso por la misma ranura.
UPDATE: Elen cuenta más cosas de estos dos días de locura. No puedo creer todas las cosas que hice y no recuerdo. No dejen de leerlo, por favor.
UPDATE 2: Escribo estas líneas con dos horas de sueño encima, un día de pileta (¡en vez de dormir!) en afamado country de Sunny Sidro (como dice Yue) y yéndome al cumpleaños de Andy W. donde se supone que seguiré chupando. ¡Estoy tan en llamas! Éstos pueden ser mis últimos días con vida en esta Tierra.
UPDATE 2: Escribo estas líneas con dos horas de sueño encima, un día de pileta (¡en vez de dormir!) en afamado country de Sunny Sidro (como dice Yue) y yéndome al cumpleaños de Andy W. donde se supone que seguiré chupando. ¡Estoy tan en llamas! Éstos pueden ser mis últimos días con vida en esta Tierra.
